Bitácora visual · Bocetos · Ideas · Exploración gráfica
Mi sketchbook funciona como un espacio de pensamiento visual. Es el lugar donde las ideas aparecen antes de tener una forma definitiva: personajes, escenas, símbolos, atmósferas, fragmentos narrativos, gestos, texturas y primeras intuiciones de proyectos.
Esta selección reúne bocetos realizados con pluma, lápiz y colores a lápiz. Cada página forma parte de un proceso de observación, exploración y construcción de imaginarios. No me interesa mostrar únicamente dibujos terminados, sino también el rastro de las ideas en movimiento: líneas sueltas, errores, tachones, pruebas de forma, anotaciones y pequeñas imágenes que después pueden convertirse en personajes, escenas, escenografías o universos visuales.
El sketchbook es una extensión directa de mi proceso creativo. Muchas veces escribo y dibujo al mismo tiempo; una frase puede convertirse en imagen y una imagen puede detonar una historia. En ese cruce entre palabra y trazo encuentro una manera de ordenar el caos, visualizar pensamientos y descubrir conexiones que no aparecerían de forma inmediata en la computadora.
La pluma me permite trabajar desde el impulso. El lápiz me permite buscar, corregir y construir. Los colores a lápiz me ayudan a explorar atmósferas, temperatura, profundidad y estados emocionales. Cada herramienta abre una forma distinta de pensar la imagen.
Dentro de mi práctica como director, escritor y creador visual, el sketchbook ocupa un lugar importante porque me permite ensayar mundos antes de producirlos. Aquí nacen posibles personajes, escenas, composiciones, símbolos y sensaciones que después pueden trasladarse al cine, la ilustración, la escultura, la pintura o el diseño de personajes.
Esta selección no busca ocultar el proceso, sino mostrarlo. Para mí, el boceto tiene valor porque revela el momento en que una idea todavía está viva, abierta y en transformación. Es el territorio donde la intuición empieza a tomar forma.
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